La densitometría ósea es una técnica diagnóstica que permite medir la densidad mineral del hueso, es decir, su contenido en calcio, por medio de los rayos X (muy baja dosis). Constituye la principal herramienta diagnóstica utilizada en la osteoporosis y de esta manera se puede determinar el riesgo de sufrir fracturas óseas.

Esta prueba puede servir para valorar la salud ósea, para llevar el control de la pérdida ósea o la respuesta al tratamiento y para detectar la osteoporosis en su etapa más precoz e instaurar un tratamiento preventivo. El test trabaja midiendo un hueso específico, o más, usualmente de la columna vertebral, cadera, antebrazo. La densidad de esos huesos es comparada con un valor promedio basado en edad, sexo, tamaño.

Indicaciones:

  • Mujeres postmenopáusicas.
  • Sospecha de fractura vertebral.
  • Tratamiento prolongado con corticoides.
  • Seguimiento de la evolución de la osteoporosis tras la instauración de tratamiento.
  • Todas las mujeres mayores de 65 años.
  • Mujeres premenopausicas con deficiencia estrogénica.
  • Con menopausia precoz. Fumadoras.
  • Enfermedades que provoquen osteoporosis: hipertiroidismo, enfermedad inflamatoria crónica, malabsorción intestinal, inmovilización prologada.

¿Como debo prepararme?

El día del examen usted puede alimentarse normalmente. No deberá ingerir suplementos con calcio durante al menos 24 horas antes del examen. Se le puede solicitar que se quite toda o parte de su vestimenta y que utilice una bata durante el examen. También se le puede solicitar que se quite joyas, dentaduras removibles, lentes y cualquier objeto de metal o vestimenta que pueda interferir con las imágenes de rayos X.

Informe a su médico si recientemente ha tenido un examen con bario o le han inyectado un medio de contraste para una tomografía axial computada (TAC) o una radioisotopía. Puede tener que esperar de 10 a 14 días antes de realizarse el examen de DXA.

Las mujeres siempre deben informar a su médico y al técnico de rayos X si existe la posibilidad de embarazo.